Archivo de la categoría ‘General’

Cómo enseñar a dormir a tu bebé

Viernes, 29 de mayo de 2009

Enseñar a dormir a tu bebé es una de las tareas más complejas en el primer mes del bebé. Si tu bebé presenta problemas de sueño, altera tu vida en pareja, lo cual lleva a provocar más cansancio y ansiedad… Por tanto, es muy importante enseñar a tu bebé a dormir mejor.

A través de pequeños pasos puedes poco a poco enseñar a tu bebé a dormir.  Lo más importante que debes saber es que no debes imponer un horario al bebé, sino que tú eres quien debe acostumbrarse al horario de él. Los bebés sólo duermen cuando están cansados, tu bebé no va a dormir porque tú lo pusiste en su cuna y esperas a que se duerma, tienes que intentar crear una rutina antes de ponerlo a dormir, por lo que tras repetidas veces, asocie al sueño. Por ejemplo poner una música relajante, o contarle un cuento.

Otro tema de ayuda es que equilibres los horarios de siesta, debes procurar que la siesta no sea tan extensa ya que más tarde va a ser muy difícil que concilie el sueño. Si el periodo de sueño supera las cuatro horas, despiértalo suavemente. Los recién nacidos tienen estómagos muy pequeños, su digestión es rápida y su dieta es en base de líquido, por lo que cada 3 o 4 horas necesitará amamantar y se despertará con hambre para eso. En algunos casos pueden dormir hasta cinco horas, que es toda una noche para el bebé. Tienes que intentar que la última cena no sea más tarde de las diez de la noche, ya que cuanto más tarde sea, más probable es que tenga cólicos, independientemente de las veces que te despiertes a amamantarlo durante la noche.

Paso a paso

Pcoco a poco enséñale la diferencia entre día y noche, puede parecer difícil que tu bebé aprenda esto tan pequeño, pero con alguna ayuda se puede hacer más fácil. Intenta jugar con él durante el día, que haya movimiento y ruido en la casa; durante la noche que haya calma y silencio.

A partir de la cuarta semana, intenta que tu bebé se quede sólo un breve periodo de tiempo antes de dormir, haz la prueba y deja que concilie el sueño sin tu ayuda, al principio puede que haga ruidos e incluso llore, pero déjalo, porque es normal. Si el llanto continúa, acompáñale. Por último, los bebés también se cansan, no sólo los niños con más edad, por tanto intenta mantenerlo activo cantándole, hablándole, jugando con él, paseándolo, y verás como se quedará profundamente dormido en menos tiempo.

La llegada del bebé

Viernes, 29 de mayo de 2009

Antes de empezar a hacer compras compulsivas para tu bebé, sería aconsejable que hablaras con otras madres que ya tienen experiencia para que te aconsejen acerca de qué productos son más y menos recomendables.

Hemos recolectado una serie de consejos con criterios a tener en cuenta para cuando llegue tu momento de elegir artículos para tu bebé.

Bañera: Lo más importante de la bañera, es que sea del tamaño adecuado para tu bebé. También puedes tener en cuenta que sea fácil tanto de limpiar como de guardar.

Biberones: Si estás dando leche de fórmula a tu bebé, se recomienda que tengas varios biberones. Los hay de muchos materiales y formas, tanto si hablamos de tubos como de tetinas. Hay biberones que evitan que el bebé trague aire y que, como consecuencia, tenga gases. Lo más importante del biberón es que esté esterilizado.

Cambiador: Ten en cuenta tu propia salud y la de tu espalda. Busca un cambiador a tu medida para que no tengas que agacharte. Pon algún móvil cerca para que el bebé se distraiga y no se mueva tanto.

Chupete: No es obligatorio que todos los bebés tengan uno, pero sí es una buena forma de tranquilizarlos. Si al final te decides por el chupete, debes saber que los hay de muchos materiales, diferentes tipos y tamaños según la edad del bebé.

Carrito de bebé: elige un carrito resistente pero ligero, acorde con el tamaño de tu bebé. Ten en cuenta que tendrás que cargar con él durante mucho tiempo.

Ropa del bebé: el mejor material para la ropa de bebé es el algodón. Procura que no tenga botones, ni bordados ni demasiadas costuras que puedan molestar al niño. Busca colores suaves y ten en cuenta el tamaño; busca ropa que permita al bebé realizar todos los movimientos que necesite, además de que será más práctico para ti.

Otros productos que pueden resultarte útiles:

Para su habitación: Colchón, móviles de colores para poner sobre la cuna o sobre el cambiador, porta-pañales, papelera, toallas con capucha, almohada y cojines, sábanas para la cuna.
Para la alimentación: Baberos, leche adecuada según la edad de tu bebé, biberones de cristal o de plástico, equipo para esterilizar, calienta-biberones, tetinas, escobilla para limpiar los biberones
Para el baño: Jabón neutro, champú para niños, pañales, toallitas húmedas, algodón, bastoncillos, cepillo para el pelo, termómetro para el agua, termómetro común. tijeras para cortarle las uñas, una bañera pequeñita de plástico.
Para dormir: Mantas de hilo, mantas de algodón, mantas de lana, pañales de gasa
Para el paseo: Carrito, sombrilla para el carrito, bolsa para los recambios de los pañales, toallitas…, sonajeros y móviles, chupetes
Para controlar: Lámpara para por la noche, monitor de sonido.

Los errores de las madres primerizas

Viernes, 29 de mayo de 2009

¿Eres madre por primera vez? ¡Éste artículo es para ti! Muy a menudo las madres primerizas tienden a sobreproteger a sus hijos y por falta de información incurren en una serie de errores perjudiciales para la salud del bebé.

A continuación se describen los 7 errores más frecuentes que tienes que intentar evitar:

  • Abrigar al bebé excesivamente.

Es el error más frecuente de los siete. Hay dos signos que te permitirán saber si tiene frío o calor, si sus manos están amoratadas, o si suda su cabeza o su cuello. Si esto no ocurre, es porque el bebé está a una temperatura adecuada.

  • Silencio absoluto mientras el bebé duerme.

Acostumbrarlo a dormir sin ruido es poco beneficioso para el bebé y para ti, ya que cada vez que haya un pequeño sonido se despertará. Además debe aprender a dormir en las horas de oscuridad y adaptarlo poco a poco a esto.

  • Cambiarlo a tu cama cuando no quiere dormir.

Lo puedes acostumbrar a no dormir en su cuna, y va a querer siempre dormir contigo. Por otro lado, es peligroso ya que el bebé puede ser aplastado cuando los padres se queden dormidos.

  • Cambiarle el pecho antes de que termine de amamantar.

La leche inicial tiene mayor cantidad de agua, la última toma es rica en calorías y grasa, por lo tanto si toma sólo de la primera de ambos pechos, el volumen será el adecuado, sin embargo, el bebé llorará más porque la primera leche contiene más lactosa, lo que le producirá más gases y deposiciones más líquidas e irritantes en algunos casos. La manera correcta es que vacíe ambos pechos.

  • Guiarte por lo que dice tu madre y no un doctor.

No porque otras personas hayan tenido ya la experiencia de ser madres, quiere decir que estén en lo correcto. Siempre hay que respaldarse por la opinión de un pediatra, nadie sabe mejor que ellos lo que ocurre con el bebé. Los tiempos cambian y los cuidados que antes tenían las madres con los hijos no son los mismos de hoy en día.

  • No dejar que nadie lo coja.

Permitir que alguien coja a un bebé debe tener límites, pero sin exagerarlos. Hay que alejar a los recién nacidos de personas enfermas que podrían contagiarlos, y de desconocidos.

  • Bañarle todos los días

Si se hace una limpieza correcta al cambiar el pañal del bebé y se le lavan las manos, no es necesario un baño diario, basta con dos o tres veces a la semana.

Edad y embarazo

Miércoles, 27 de mayo de 2009

Con el cambio del rol de la mujer en la sociedad, a través de los años, se ha venido observando que la mujer profesional pospone el embarazo, esto hace que muchas mujeres que pasan los 35 anos les cueste bastante quedarse embarazadas y recurran a métodos de reproducción asistida.

No hay evidencias de que la esterilidad en sí misma vaya en aumento. Sin embargo, dado que muchas parejas deciden postergar el tener hijos para más adelante en la vida, la esterilidad vinculada a la edad es sin duda un fenómeno más común y por lo tanto, se hable más abiertamente de él.

Una de cada cuatro parejas en edad reproductiva tiene problemas de fertilidad, esto está relacionado con muchos factores, pero uno de los más importantes es la edad de la mujer. Se ha comprobado que la fertilidad de las mujeres declina con la edad, y después de los treinta y cinco años la probabilidad de de quedarse embarazada de manera no planeada es sólo 15 % cada mes. Después de los 40, esta probabilidad disminuye a menos de un 10%.

Antes de nacer una mujer cuenta con cuatro millones de óvulos, pero al nacer sólo le quedan unos 400 mil. Tras la pubertad, la mujer ovula normalmente un solo óvulo cada 28 días. Aunque, la cantidad de óvulos de una mujer excede la cantidad de óvulos que necesitaría en toda su vida, la calidad de los óvulos va a disminuir progresivamente con la edad.

Otros factores pueden ser la causa del problema además de la edad. Si el impedimento está en tu cuerpo, puede tratarse de una disfunción ovulatoria, patología de las trompas de falopio, anomalías uterinas , la edad y el síndrome ovárico poliquístico entre otras.

Técnicas de reproducción asistida

Las mujeres de 38 años o más, se les debe dar la oportunidad de empezar de una vez con Técnicas Avanzadas (Fecundación in vitro, ICSI, Blastocistos), que aunque son más costosas, son más eficientes que Relaciones Dirigidas e Inseminación Artificial.

Si una mujer menor de 35 años ha estado tratando de embarazarse durante un año, y no lo ha logrado debe buscar la ayuda de un especialista en fertilidad para que investigue las causas del problema, y determine qué técnica de reproducción asistida es la más adecuada para su caso.

Afortunadamente, entre un 20% y 60 % de las parejas con problemas de fertilidad menores de 40 años logra un embarazo mediante Reproducción Asistida al primer intento.

Las parejas sometidas a tratamientos para la infertilidad viven en una montaña rusa emocional. Sería totalmente normal que tuvieses momentos en los que te invadiese un sentimiento de fustración. Por ello, es muy frecuente que las parejas en tratamiento de fertilidad recurran también a la ayuda psicológica. No sientas temor ni vergüenza, pues a demás de ser totalmente normal en estos casos, te va a hacer mucho bien.


SEO Powered by Platinum SEO from Techblissonline